La Pitaya de Sirebampo: ¡Mucho más que un fruto!


Hay aromas y sabores que tienen el poder de contarte la historia de un pueblo. En el Valle del Mayo, el inicio del verano no lo marca el calendario: lo descubres tú mismo cuando caminas ante un estallido de color que inunda el paisaje. Para nosotros en el Sur de Sonora, la Pitaya es un recurso vital que ha dado forma a nuestra identidad, y hoy te invitamos a descubrir por qué.


Un legado que puedes tocar

Tu conexión con esta planta irá más allá del paladar; te llevará directo a los cimientos de nuestra historia. Desde tiempos ancestrales, los Yoremes han transformado los brazos secos de la Pitaya en los techos y paredes que resguardan sus hogares. Cuando visites la región, te darás cuenta de que esta arquitectura artesanal no solo es visualmente increíble, sino una solución técnica perfecta para mantener los hogares frescos bajo el fuerte sol. Ven a llevarte una lección de vida: cómo convivir de forma respetuosa y consciente con lo que la tierra nos regala.


Una fiesta de color rojo Pitaya

Atrévete a explorar cómo la gastronomía local ha evolucionado. Aquí no vienes solo a saborear la fruta fresca; vienes a sumergirte en una fusión de sabores que despierta los sentidos: desde morder las clásicas coyotas y empanadas, hasta refrescarte con una nieve, agua fresca o sorprenderte con unos tamales de Pitaya. Cada platillo que pruebes es un homenaje a nuestra biodiversidad.


Sé parte de la Feria de la Pitaya de Sirebampo

Más que asistir a una fiesta, al llegar a la Feria de la Pitaya en Sirebampo, Huatabampo, te unes a un manifiesto vivo: el de una comunidad que sigue aquí, custodiando lo suyo. Este es un espacio para conectar con la necesidad de proteger el ecosistema a través de la reforestación y el uso inteligente de los recursos. Al recorrerla, aprenderás junto a las nuevas generaciones cómo se puede construir y crecer respetando la vida de la planta.


Una invitación a florecer juntos

Visitar la feria es mucho más que pasar un gran día (que, por supuesto, te va a encantar). Tu presencia apoya directamente a las familias locales, da valor al trabajo de nuestros artesanos y te convierte en protector de nuestra esencia. No vengas solo a degustar; ven a sumarte a un movimiento para que nuestra tierra siga floreciendo.


La cita para esta edición 2026 es el domingo 5 de julio en Sirebampo. ¡Prepara el viaje, la experiencia te está esperando!


Por: Beatriz Ozúa


Fotografía de Esteban Valenzuela